Sustracción

Fue entrar en el bar y vi que se dirigía hacia mí.
Estaba todo oscuro.
No pude contener la respiración,
el susto me lo llevé.
Se acercó demasiado,
tanto que notaba su cálida piel.
Su penetrante voz me susurraba una amenaza.
Supe que podía ser el fin si me negaba.
-¿Mi último aliento?
-¿Mis últimas palabras?
Me mostró sus armas más secretas.
Sacó una llave y la introdujo en mi pecho.
Arrancó de cuajo mi corazón.
No volvió a latir.
La sangre sigue divagando en el purgatorio.
-Cuídalo bien- le dije sin mostrar impedimento.

 

CMB

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