Qué fácil…

Qué fácil era dejarse llevar.
Tan cerca y a la vez tan lejos.
Escribiendo versos para estar a tu lado.

En una senda de locuras calmaba leones para no ser un salvaje más,
escuchaba música para calmar a la manada.
Sentarse en la orilla del precipicio que da a tu espalda.

En jardines de rosas crujían los huesos.
Ninguna espina puede clavarse en este corazón helado.
Pasear entre tejados con cigüeñas de la mano.

En lugares inhóspitos cruzaban las cebras,
sin semáforos que respeten señales.
Trazar verticales en lagunas fluviales.

En montañas subterráneas caminaban los cuerpos
subrayando el suelo pisado.
Desprender del papel todo lo ataviado.

Qué fácil es olvidarse del presente.
Tan lejos y a la vez aquí.
Escribiendo versos para estar a tu lado.

 

CMB

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