La viajera

Avanzando cabizbajo
con la frente en alto
y los ojos abiertos
escuché un latir en la despensa de tu corazón.
Eran horas de salir,
minutos de devenir,
segundos de desaliento.
Hallamos ocasión de vernos, y oscurecer en el jardín.
Hoy el lado de la cama aparece intacto, quizás sea por ti.

Amanecimos en una playa de cemento,
sin embargo,
la candela despierta la fiesta de la bahía.
Y el día, como otro cualquiera,
acaba siendo una rutina exprimida.
Quisiste aclarar si mi cariño sería tu cura,
O acabaría siendo tu locura.

Llueve en Madrid y las calles se vuelven de un solo color.
Se enciende el cielo y los pájaros empiezan a huir.
Los cafés escriben las tardes,
y los gintonic empalman con el alba.

Sol, Logroño, Valencia, Sevilla

Eres la que arrastra la claridad en estas mañanas fundidas,
¿Quién ilumina al sol para que éste muestre su lado más brillante?

Lavapiés, Málaga, León, Oviedo

Cada despedida se ralentiza un poco más mi pulso,
menos mal que en los reencuentros lo ajustas a su debido tempo

Malasaña, Barcelona, Santiago , Bilbao

¿Acaricias mi espalda?
Pero desde una distancia suficiente para afrontarlo.

Chueca, Zaragoza, Toledo, Santander

Despídete con un adiós, o un hasta luego,
es tarde para contarlo.

La latina, Salamanca, Granada, Pamplona

Vuelve a jugar a cerrar los ojos,
a este lugar se viene para no volver

Goya, Cáceres, Murcia, A Coruña

No había otra manera de ocultar la reacción temperamental de una mala decisión.
No había lugar en esta ciudad donde guardar las mínimas conquistas que se le hacía a la vida.
No había memoria alguna de lo que en otro momento pudo ser.

Cuánto tiempo tiene que pasar antes de reconocer que me equivoqué al recorrer el mundo,
cuando mi mundo estaba en tus ojos

CMB

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