Culpable

Me puedo declarar culpable de muchas cosas

entre ellas de quererte.

 

Puedo asesinar al tiempo,

esclavizar a mi corazón,

abusar del invierno,

robarte algún beso.

 

Puedo exiliarme en tus ojos,

amenazar a mi paciencia,

atentar contra el morbo,

suicidarme en algún verbo.

 

Puedo raptar a las musas,

violar a la esperanza,

matar a las dudas,

chantajear con algún verso.

 

Puedo irme

sin mirar atrás.

 

Puedo…

 

Pero tengo que declararme culpable.

 

CMB

La presencia oculta

Destapó la cortina y fue hasta el salón, miró por la ventana. Esa ventana por la que había mirado otras tantas veces, pero hoy veía algo distinto, algo diferente a lo habitual. El viejo que siempre chismoteaba en la esquina, hoy está de pie, sonriente, mirando de un lado a otro. El bastón no era necesario para andar. Iba como un joven de 20 años. La pastelera que gruñía porque los niños le pegaban con la pelota en su fachada, hoy compartía dulces con ellos. Algo raro pasaba. De repente algo vio que le llamó la atención. Demasiado extraño. Sintió un impulso para ir hacia él. No se demoró más, salió por la misma ventana que observaba, ni si quiera quería perder tiempo en ir por la puerta. Avanzaba, el viejo reía, la pastelera reía, no sabía que pasaba, solo tenía el impulso de ir tras esa cosa extraña que le llamaba tanto la atención. No iba a perder tiempo en averiguar porque estas personas tan peculiares estaban de otro modo HOY. Solo seguía, y seguía. Tras cruzar la esquina pensó que lo había perdido, pero apareció tras el muro de la iglesia, era como si le estuviera esperando. Siguió, siguió y encontró a los niños de la escuela mirando embobados como si algo le ocurriera. Atravesó la escuela, la oficina de correos, llegó a una casa. Al entrar destapó la cortina, se encontró a una persona mirando por la ventana como el viejo de la esquina chismoteaba y la pastelera gruñía.

 

CMB

Frente al mar

Frente al mar se contempla

la línea que dibujan  las olas,

la bruma que disipan los miedos,

la humedad que esclarecen  las dudas

 

Cruzar la línea

acabar colgado

cazar las miradas al vuelo,

navegar a lugares desconocidos

 

La victoria lejos de mí

el estrecho entre los dos

una obsesión que no se va a rendir.

 

Un corazón de fuego,

un cuerpo gélido,

los dos en uno,

algo que se acabará por destruir.

 

Quería que nos quedáramos a oscuras

y yo apagué las estrellas una a una.

 

Empecé a dibujar la música en su cuerpo,

para acabar recitando mímica en sus oídos.

 

Dos figuras perdidas en una nube

buscando atracar en sensatez pasmada.

Dos mortales jugando,

jugando a ser infinitos.

 

El cabello se desvanece entre la arena

junto a castillos que contemplan la huida.

Me excita el presente,

pero siempre desde el ayer.

 

CMB

 

Blanca templanza

La morriña se dispersa por el mundo,
se transforma en tí.
Los sueños se convierten en agua,
agua dulce perdida en el mar.

Cazar con lobos parece menos cobarde
bailar contigo es más confortable.

¿Quién podrá olvidarse de tí quién alguna vez os contempló de cerca?

Blanca templanza
elevas con tus energías las tinieblas.
Blanca templanza.

Libre alegoría en manifiesto carmesí.
Flor en braille
gran potosí

Donde acaban las palabras
donde empiezan las sonrisas
el viento se hace fuerte
el corazón late deprisa.

Blanca templanza
blanca templanza.

 

CMB

Soledades

En la intermitente soledad en la que me ahogo
me permito buscar momentos de firmeza,
trotes de cohesión
y choques de libertad.
En la oscura y violenta facilidad para encontrar mi hogar
me ataño a mi destreza
en la comprensión de mi mente.
Me revuelve esa mariposa de felicidad,
ese saber estar.
-¿Qué sería de mí sin mi biblioteca?
-¿Qué otro yo pude llegar a ser?
El barco atraca en puerto.
Trae nuevos vientos del sur.
La miel endulzará la huida,
-¿quién querrá volver?

CMB

Defensora de ideales,
escondidos,
directos,
o irónicos.
Partícipe en la historia.
Campo de batalla.
Ministerio del cuerpo,
libertad innata, transparencia del alma.
Constructora de historias,
compañía nocturna, amante del alba.
 
En tu nombre hablamos,
cantamos,
reímos y lloramos.
Alabamos el amor,
la soledad,
la tristeza,
la ocasión.
 
Amiga de amigas,
enemiga entre enemigas.
Alimento de las letras, aire de mis pulmones.
Arte mayor, pionera de la música.
 
Tú, que nos muestras mundos diferentes.
Ficciones reales, mentiras beatas.
 
Siempre estás,
siempre en mis necesidades,
en mis derrotas,
victorias,
súplicas y desgracias
 
Siempre en mi bolsillo,
en mi memoria,
manos,
ojos y oídos,
 
Tú, que no hace falta que llames a la puerta,
te puedes mudar a mi corazón.
 
Tú, que con tu simple presencia
transformas conversaciones interminables.
 
Tú, que tus salvajes versos
afloran en cada rincón.
 
Tú, que eres mi lugar favorito de la  biblioteca
haces de cada palabra una verdad palpable.
 
Tú.
 
Que mientras existas, existirán nuestros sueños.
 

CMB

Sensatez

Que hoy entierre esta ruina,

que mañana el sol no salga,

que la luna nunca más se ponga

… aunque siempre brille la misma luz.

 

Que hoy la sinergia ya no sume,

que mañana el tinte no valga,

que la tierra nunca más se rompa

… aunque siempre brille la misma luz.

 

Que hoy la inteligencia no tenga bandera,

que mañana el soldado diga basta,

que el astronauta toque tierra

…aunque siempre brille la misma luz.

 

Que hoy no acaba aquí,

que mañana va llegando,

que el tren se va marchando

…aunque jamás vuelva a brillar la misma luz.

 

CMB

La viajera

Avanzando cabizbajo
con la frente en alto
y los ojos abiertos
escuché un latir en la despensa de tu corazón.
Eran horas de salir,
minutos de devenir,
segundos de desaliento.
Hallamos ocasión de vernos, y oscurecer en el jardín.
Hoy el lado de la cama aparece intacto, quizás sea por ti.

Amanecimos en una playa de cemento,
sin embargo,
la candela despierta la fiesta de la bahía.
Y el día, como otro cualquiera,
acaba siendo una rutina exprimida.
Quisiste aclarar si mi cariño sería tu cura,
O acabaría siendo tu locura.

Llueve en Madrid y las calles se vuelven de un solo color.
Se enciende el cielo y los pájaros empiezan a huir.
Los cafés escriben las tardes,
y los gintonic empalman con el alba.

Sol, Logroño, Valencia, Sevilla

Eres la que arrastra la claridad en estas mañanas fundidas,
¿Quién ilumina al sol para que éste muestre su lado más brillante?

Lavapiés, Málaga, León, Oviedo

Cada despedida se ralentiza un poco más mi pulso,
menos mal que en los reencuentros lo ajustas a su debido tempo

Malasaña, Barcelona, Santiago , Bilbao

¿Acaricias mi espalda?
Pero desde una distancia suficiente para afrontarlo.

Chueca, Zaragoza, Toledo, Santander

Despídete con un adiós, o un hasta luego,
es tarde para contarlo.

La latina, Salamanca, Granada, Pamplona

Vuelve a jugar a cerrar los ojos,
a este lugar se viene para no volver

Goya, Cáceres, Murcia, A Coruña

No había otra manera de ocultar la reacción temperamental de una mala decisión.
No había lugar en esta ciudad donde guardar las mínimas conquistas que se le hacía a la vida.
No había memoria alguna de lo que en otro momento pudo ser.

Cuánto tiempo tiene que pasar antes de reconocer que me equivoqué al recorrer el mundo,
cuando mi mundo estaba en tus ojos

CMB

La caída

Aguanta la bola,
No olvides papel,
Que si el cielo te toca,
Vas a enloquecer.

Recuerda la nota,
Ponte mochila,
Lleva firmeza,
Abre el paracaídas.

El suelo está cerca.
Se hace sentir,
Cierra los ojos,
Toca volver a subir.

 

CMB

Casi ocurre

Casi llegué a tocar la luna pero me di cuenta de las vueltas que da
Casi llegué a acariciar esos labios pero me di cuenta de que hablaban a otros labios
Casi llegué a ver en esos ojos el azul en el que nadar
Casi llegué a encontrar en ti a la persona que me acompañara en mis locuras

Menos mal que el tiempo pasa
Menos mal que el reloj no para

Casi llegué a ver en ti a quien arropar entre mis brazos en las frías noches
Casi llegué a ver en tu cuerpo las curvas que deseaba recorrer
Casi llegué a soñar como jugábamos a quitarnos hasta el último broche
Casi llegué a ver en tu sonrisa la que evitara mis tormentosos días

Casi llego a cambiar mis esperanzas por satisfacciones
Casi muerdo la manzana

Pero es que, en verdad, casi ocurre

Hoy ya no recuerdo ni quién eres,
Ni por qué te fuiste,
Ni por qué estabas siempre presente.

Hoy ya no recuerdo tu nombre,
Ni tu sombra,
Ni donde vivías.

Ahora será pasado mientras espero el momento.
Ayer era presente para reaccionar a tiempo.
Hoy es el lugar para que sea el comienzo.

Pero es que al final, la manzana se mordió.

CMB