La hojarasca, Gabriel García Márquez

El Premio Nobel de Literatura en 1982  Gabriel García Márquez, o Gabo como le llamaban muchos, nos presenta su primera novela en la que descubrimos por primera vez a Macondo, esa ciudad mágica que posteriormente fue escena de la gran novela ‘Cien años de soledad’.

Gabo publicó esta novela en 1955 mientras ejercía de periodista para el diario El Espectador en el que publicó cuentos desde 1947 hasta 1952. Le costó encontrar editores para poder publicarla, tal es que así que la terminó en 1951 y hasta 4 años después no vio la luz. En palabras del propio Gabo indica que es su mejor novela, ya que es sincera y espontánea. Sigue leyendo

La sonrisa etrusca, José Luis Sampedro

Con una naturalidad propia y mucha fuerza nos narra José Luis Sampedro esta novela dramática, un relato que a la vez que vamos atravesando las páginas nos encontramos con una ternura y una calidad literaria que muestra las grandes proezas de este escritor que consiguió muchas distinciones al final de su vida.

El humanista José Luis Sampedro publicó esta novela en 1985 mientras se dedicaba profesionalmente a la economía, fue senador por designación real en las primeras cortes, en un breve espacio de tiempo, y miembro de la Real Academia Española. El éxito de esta obra es tal que el periódico El Mundo la introduce en su lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX. Sigue leyendo

El jardín de los frailes, Manuel Azaña

El que fuera el Presidente de la República de España, Premio Nacional de Literatura en 1926 y presidente del Ateneo de Madrid,  nos presenta lo que fue su única novela, ya que el resto de sus publicaciones fueron en su mayoría ensayos políticos. Una novela autobiográfica que nos recorre gran parte de su adolescencia en el Colegio de los Agustinos en San Lorenzo del Escorial.

Esta autobiografía muestra las luces y sombras de la rígida educación en los colegios católicos de finales del siglo XIX, en el que el autor ya empieza a mostrar su anticlericalismo, su carácter liberal y adquiriendo una gran habilidad oratoria, que quedaron marcadas en sus políticas al frente del Gobierno de la República y en su famosa frase en el Congreso de los Diputados: “España ha dejado de ser católica”. Sigue leyendo