Musa

Veo en su parpadeo simpleza,
en sus abrazos soledad,
en su mirada caridad,
nada hay como latir inteligencia.

Musa de la situación,

musa del ser,

musa del vacilante cimiento.

Musa de la ocasión,

musa de él,

musa del discreto pensamiento.

Veo en su caminar actitud,
En sus manos finalidad,
En su corazón fidelidad,
nada hay como latir inteligencia.

Musa de la solución,

musa del ser,

musa del continuo juramento.

Musa de la inflexión,

musa de él,

musa de este lamento.

 

CMB

Qué fácil…

Qué fácil era dejarse llevar.
Tan cerca y a la vez tan lejos.
Escribiendo versos para estar a tu lado.

En una senda de locuras calmaba leones para no ser un salvaje más,
escuchaba música para calmar a la manada.
Sentarse en la orilla del precipicio que da a tu espalda.

En jardines de rosas crujían los huesos.
Ninguna espina puede clavarse en este corazón helado.
Pasear entre tejados con cigüeñas de la mano.

En lugares inhóspitos cruzaban las cebras,
sin semáforos que respeten señales.
Trazar verticales en lagunas fluviales.

En montañas subterráneas caminaban los cuerpos
subrayando el suelo pisado.
Desprender del papel todo lo ataviado.

Qué fácil es olvidarse del presente.
Tan lejos y a la vez aquí.
Escribiendo versos para estar a tu lado.

 

CMB

Sustracción

Fue entrar en el bar y vi que se dirigía hacia mí.
Estaba todo oscuro.
No pude contener la respiración,
el susto me lo llevé.
Se acercó demasiado,
tanto que notaba su cálida piel.
Su penetrante voz me susurraba una amenaza.
Supe que podía ser el fin si me negaba.
-¿Mi último aliento?
-¿Mis últimas palabras?
Me mostró sus armas más secretas.
Sacó una llave y la introdujo en mi pecho.
Arrancó de cuajo mi corazón.
No volvió a latir.
La sangre sigue divagando en el purgatorio.
-Cuídalo bien- le dije sin mostrar impedimento.

 

CMB

La hojarasca, Gabriel García Márquez

El Premio Nobel de Literatura en 1982  Gabriel García Márquez, o Gabo como le llamaban muchos, nos presenta su primera novela en la que descubrimos por primera vez a Macondo, esa ciudad mágica que posteriormente fue escena de la gran novela ‘Cien años de soledad’.

Gabo publicó esta novela en 1955 mientras ejercía de periodista para el diario El Espectador en el que publicó cuentos desde 1947 hasta 1952. Le costó encontrar editores para poder publicarla, tal es que así que la terminó en 1951 y hasta 4 años después no vio la luz. En palabras del propio Gabo indica que es su mejor novela, ya que es sincera y espontánea. Sigue leyendo

La sonrisa etrusca, José Luis Sampedro

Con una naturalidad propia y mucha fuerza nos narra José Luis Sampedro esta novela dramática, un relato que a la vez que vamos atravesando las páginas nos encontramos con una ternura y una calidad literaria que muestra las grandes proezas de este escritor que consiguió muchas distinciones al final de su vida.

El humanista José Luis Sampedro publicó esta novela en 1985 mientras se dedicaba profesionalmente a la economía, fue senador por designación real en las primeras cortes, en un breve espacio de tiempo, y miembro de la Real Academia Española. El éxito de esta obra es tal que el periódico El Mundo la introduce en su lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX. Sigue leyendo

Confesión

Sé que hay cosas que no debería de haber hecho.
Sé que hay cosas que no tendría que haber dicho.
Sé que hay cosas que no debería haber escuchado,
ni visto.
También sé que tengo que cambiar en ciertas actitudes.
También sé que tengo que fortalecer otras tantas.
Pero, ¿sabes qué?
No me arrepiento de nada,
salvo si esta noche no sueño contigo.

CMB

El jardín de los frailes, Manuel Azaña

El que fuera el Presidente de la República de España, Premio Nacional de Literatura en 1926 y presidente del Ateneo de Madrid,  nos presenta lo que fue su única novela, ya que el resto de sus publicaciones fueron en su mayoría ensayos políticos. Una novela autobiográfica que nos recorre gran parte de su adolescencia en el Colegio de los Agustinos en San Lorenzo del Escorial.

Esta autobiografía muestra las luces y sombras de la rígida educación en los colegios católicos de finales del siglo XIX, en el que el autor ya empieza a mostrar su anticlericalismo, su carácter liberal y adquiriendo una gran habilidad oratoria, que quedaron marcadas en sus políticas al frente del Gobierno de la República y en su famosa frase en el Congreso de los Diputados: “España ha dejado de ser católica”. Sigue leyendo

El muro

En el alto muro que muestra enero en su atardecer

acaricié una flor que nacía entre sus piedras de carmín,

bajé un escalón a descubrir su piel,

y encontré un sabor difícil de escribir.

Por el borde del terraplén jugando a no caer,

avisté un corazón que intentaba escapar.

Entre las nubes salía un sol que le intentaba parar los pies.

No regresó jamás.

No pensó en volver.

 

CMB

¡Hola mundo!

¡Empezamos el blog con mucha ilusión! 🙂

 Leer, leer, leer, vivir la vida
        que otros soñaron.
Leer, leer, leer, el alma olvida
        las cosas que pasaron.
  Se quedan las que quedan, las ficciones,
        las flores de la pluma,
las solas, las humanas creaciones,
        el poso de la espuma.
Leer, leer, leer; ¿seré lectura
        mañana también yo?
¿Seré mi creador, mi criatura,
        seré lo que pasó?

Leer, leer, leer de Cancionero. Diario poético (1953), Miguel de Unamuno